La vecina estaba cansada de ver cómo los jóvenes consumían droga en la esquina de su casa. Por eso, cuando vio a los motoristas de la Policía, inmediatamente les avisó de esa situación.

En Pueyrredón y Boulogne Sur Mer, tres jóvenes gritaban e insultaban a quienes pasaban por la calle. Agentes del Programa de Protección Ciudadana de la Seccional 3ª, a cargo de los comisarios José Luis Pérez, Mario Toledo, Víctor Lisandro y Antonio Quinteros, se acercaron hasta la esquina donde se producían los disturbios.

Los jóvenes también insultaron a los policías, según dijeron fuentes policiales. Cuando los revisaron, descubrieron que uno de ellos tenía bochas de marihuana y cigarrillos armados en una bolsa plástica. Cuando intentaron detenerlo, familiares del joven de 25 años comenzaron a agredir a los policías. Piedras y palos comenzaron a caer sobre los uniformados. De acuerdo al relato del comisario Pérez, se trató de una batalla campal.

Los policías consiguieron refuerzos y trasladaron al joven hasta la dependencia policial. El juez federal número Mario Agustín Racedo ordenó que fuera detenido, ya que llevaba 20 gramos de marihuana en la bolsa plástica.

Sin embargo, la situación volvió a agravarse cuando la madre del detenido llegó hasta la comisaría. La mujer, de 45 años, continuó con las agresiones que habían sucedido en la vía pública. Los policías consiguieron reducirla, y quedó aprehendida por atentado, lesiones y resistencia a la autoridad pública. "Tuvimos tres policías que debieron ser asistidos por las lesiones", dijo el comisario Pérez.